Limpiar el parquet de madera es fácil. A diario, sólo es necesario pasar el aspirador o una mopa seca. De vez en cuando puede pasarse un trapo húmedo bien escurrido. Las manchas se quitan con un detergente suave.

El parquet barnizado en principio no exige un mantenimiento especial durante los primeros 10 – 20 años. Después pueden ser rebarnizados o lijados. Un suelo con 4 mm de superficie de desgaste puede ser lijado entre 4 y 5 veces. Después del lijado, escoja el tratamiento de la superficie que más le guste. Todo se hace in situ.

El parquet aceitado requiere un mayor cuidado. Una o dos veces al año necesita pasar una cera de mantenimiento. Pase una fina capa con un trapo. En caso de un gran desgaste, haga esta operación más frecuentemente. La recompensa es que el suelo se hace más hermoso con el pasar de los años. Si por mala suerte el suelo se daña, los pequeños daños pueden ser reparados con el material de reparación especial.

¡No permita que la suciedad entre en su casa!

Límpiese los zapatos en un felpudo colocado en el exterior de la puerta de entrada a la casa, para evitar la entrada de agua, nieve y tierra. Dentro, ponga una alfombrilla para servir de protección extra contra la humedad y la suciedad.

Ponga una protección en los pies de los muebles, para evitar manchas o rayas innecesarias. ¡Atención! Nunca use protecciones de metal en pisos aceitados, porque pueden manchar la superficie. Puede comprar protecciones para los pies de los muebles en las tiendas de suelos.

No use mucha agua para la limpieza. ¡Escurra bien los trapos!

Los productos de limpieza suaves (max. pH8) son suficientes para mantener limpios los suelos.

La terminación protectora del suelo lo hace resistente al agua. Simplemente retire todo el agua inmediatamente, para evitar manchas. En general, los detergentes para vajillas diluidos en agua tibia funcionan bien. Si la mancha es obstinada, vea a continuación la solución a seguir.

El haya es más sensible al agua, tenga por tanto más cuidado con los líquidos.